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La Coctelera

PAPÁ EN PRÁCTICAS

8 Septiembre 2009

¡QUE TE COMAS LOS ESPAGUETIS!

Uno de los problemas más comunes en la infancia son los rifirafes a la hora de comer. Por ejemplo: en mi casa se comía mucho potaje. Y a mi no me gustaba NADA, pero nada, nada el potaje de garbanzos. Y a mi madre no le gustaba nada, pero nada que yo no comiera lo que ella pusiera en la mesa, con lo sano que era todo. Y yo no podía comprender que ella no comprendiera que las cosas verdosas en general y las habas, los garbanzos y los cardos en salsa ( mi madre hacía todo eso...puaj) en particular mi cuerpo las percibía como algo muy nocivo, letal y mortal de necesidad.

El resultado: ríase usted de lo que sale por la tele en la 'Supernanny'. En mi casa han quedado para la posteridad algunas horas de la comida memorables. Con ustedes el duo tragicómico : mi madre y yo.

ANECDOTA CON FLECOS DE TRAUMA: recuerdo (musiquita de arpa de recordar), que una vez me empeciné en no comerme un plato de patatas en salsa (¿Si a mí me gustaban fritas de toda la vida, por qué me las hacían cortadas a lo redondo y con una salsa que les quitaba toda la crujencia?¿Por qué lo hacías mamá?)

Mi madre: Cómete las patatas...Que no hay otra cosa...Que te vas al colegio sin comer...

Yo: ¡Pues no me las como, porque a mi me gustan fritas y bla, bla, bla... y no, y no, y no...y me da igual irme sin comer!'.

El ejemplo anterior es, lo que viene siendo, la típica lucha psicológica intergeneracional, con el agravante de que el tira y afloja tiene como protagonistas a dos personas con un carácter bastante parecido.  Aunque, obviamente, siempre tenía yo las de perder por ser pequeño, por carecer de la oratoria necesaria para rebatir a mi progenitora y, porque no decirlo, por ser un zampabollos del 15 que, de haber ido al colegio sin almorzar nada, se hubiera comido al primer niño de parvulitos que se hubiera caído en el recreo delante de él.

Resultado final de mi envalentonamiento: justo 10 minutos antes de la hora de irme al cole, mi orgullo se asustó con los ruidos procedentes del estómago y se alejó aullando cabizbajo al tiempo que devoraba las patatas ya frías. MADRE 1-HIJO 0

De todos modos, como ya he apuntado antes, mi béstia negra eran los garbanzos. Cuando llegaba del colegio y preguntaba : ¿Qué hay de comer?, y la respuesta era un escueto 'comida', ya sabía que negros nubarrones se cernían sobre la hora de comer.

INCISO: ¿Te has parado a pensar en lo que te contestaba tu madre a la pregunta del millón : ¿QUÉ HAY PARA COMER? Cada una tenía su fórmula. La mía simpre contestaba lo mismo: 'cachorreñas', que resulta que es un plato títpico cordobés - lo busqué hace poco en internet- que irónicamente, NUNCA comimos en casa.

Y es que mi santa madre, no es de las que van de farol, así que si no te comías los garbanzos para comer, realmente, te los ponía para merendar, o para cenar... El caso es que terminé cogiéndole el gustillo y merendé bocatas de potaje de garbanzos y de lentejas, más de una vez. Mi madre, pobre,  debía alucinar en colores con la béstia parda de hijo que le había tocado en suerte.

Título de la obra: Dieta mediterránea. El autor ha pretendido aunar, mediante una metáfora muy sutil, los bocatas de potaje de garbanzos que comía de pequeño, con una crítica social a las políticas de urbanismo salvaje en el litoral español. Precio: 2 millones de Euros.

Los expertos recomiendan hacer atractivas las comidas para que los niños coman de todo. Probablemente tengan razón y consigan algo con algún porcentaje de niños. Yo ,por mi propia experiencia, sé que aunque mi madre me hubiera triturado los garbanzos, les hubiera dado la forma de los personajes de Ulises 31 (mi serie preferida) y me los hubiera presentado, no me los hubiera comido. Era así de repelente. Ya tendré tiempo de purgar mis pecados con mi propio hijo. Si las leyes de la genética siguen su curso - y parece que así es-, probaré mi propia medicina.

Que sí, que sí, que muy 'chuli' todo,  pero los guisantes, por muy sombrero que sean, seguirán sabiendo a guisantes. (Prefiero no pensar con qué mejunje estará hecha la barba)

ACTUALIZACIÓN: en el momento de escritura de éste texto doy por purgados mis pecados. Por favor, a quien proceda, que ya me he dado por enterado, por favor, por favor, que el renacuajo deje de martirizarnos y coma...

En fin, para ilustrar estas vivencias tiernas y terriblemente vergonzosas a un tiempo, os dejo con un vídeo que trata de vender unos espaguetis o un aderezo para espaguetis, no lo se, mi japonés deja mucho que desear, de hecho, creo que sólo se decir 'arigato'.

El caso es que en un intento de hacer atractivo el producto para los niños, han contratado a las-muñecas-de-famosa-se-dirigen-al-portal ( despues-de-muertas, me atrevería a añadir), que en esta ocasión se dirigen a matarte sino te comes lo dichosos espaguetis.

Estos creativos publicitarios se merecen un premio, que digo, un premio...¡Un oscar! Hay que presentar el spot a concurso al próximo festival de cine de terror de guardia que haya...¿Qué mejor estrategia para que la niña se coma los espaguetis que enviarle una horda de muñecos diabólicos en plan zombi?...!Vamos!, es que yo también me los comía rápido, intentando no atragantarme mientras rogaba una y otra vez que no me devoraran las entrañas...

La niña, abducida y claramente en trance por los cánticos proferidos por las alimañas, como es normal, se come los espaguetis o hígado de bacalao, o páncreas de rata, o que le pongan.

Ah, no lo he dicho, pero ahora echo de menos todos esos platos que antes me producían escozores. (Bueno, casi. Los garbanzos siguen en la lista negra ) Y cuando voy a casa de mis padres, todos esos olores y sabores me recuerdan a mi infancia.

Que raritos somos los seres humanos. O que rarito soy yo.

servido por voyaserpadre- 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

msg

msg dijo

Cachorreñas... prefiero no decir lo que contestaba mi madre cuando preguntábamos.

8 Septiembre 2009 | 06:02 PM

mixcelaneas

mixcelaneas dijo

Muy buen post!
No sabés lo que me hace "renegar" sobre todo mi hija menor y -algunas veces también el mayor- con la comida.
Qué hay de comer me pregunta ella? COMIDA, le contesto yo, jeje.
Siempre le quita la grasa "invisible" a todo lo que sea del reino animal (cuando yo ya se lo he limpiado antes de cocinar), NO LE GUSTAN platos que ni siquiera probó una vez para decir que no le gustan y... habría mucho más para contar.
En fin... "todo vuelve". El único consuelo es ya les tocará a ellos ser padres como nosotros hemos sido hijos, jajaja.
saludosss.

9 Septiembre 2009 | 06:46 AM

Eider

Eider dijo

Jajajaja!!! Me ha gustado lo de cachorreñas!! La verdad es que con Iñigo de momento no tengo problema, se come a su madre si hace falta, aunque alguna vez sí que no ha querido comer algo nuevo porque el color no le ha atraído lo suficiente, o qué se yo...
Por cierto, el vídeo ese lo vi en una web de un chico español que vive en japón. Esas muñecas extrañas son huevas de bacalao!! Como lo lees, tuvo mucho éxito la canción del anuncio en Japón, yo hasta me la puse en el móvil, me hizo mucha gracia (pero qué friki soy, señor...). Se le echa a muchos platos. Aquí te pongo el enlace para que le eches un ojal, se llama tarako el producto en cuestión:
http://www.kirainet.com/tarako/
Besos!!!

9 Septiembre 2009 | 01:15 PM

Tenemos imágenes

Tenemos imágenes dijo

La respuesta universal de mi madre era "ñuños"
A lo que cualquiera que no estuviera al corriente respondía sorprendido: "¿ñuños?"
Y mi madre respondía: "Carajos como puños"
Con dos cojones, ea.

9 Septiembre 2009 | 08:41 PM

Nuria

Nuria dijo

jajajaaja

Pobre madre, tras de cocinar lujitos!!!

Jajajaja

He extrañado montones leerte, pero resulta que tengo instalado linux y si no tengo la compu en windows no puedo leerte y en casa NINGUNA compu tiene windows. Total, te leo de milagro, porque serà que no me deja leerte con linux??

Abrazos que extrañaban!

9 Septiembre 2009 | 09:20 PM

cntrcrrnt

cntrcrrnt dijo

jajaja, en mi casa, con mi hermana, probamos de todo. y por muy bonito que pongan el plato, si un ni;o no se lo quiere comer, no se lo come y noooo se lo come. a cabezotas ganan ellos.

9 Septiembre 2009 | 09:25 PM

Hinata-sama

Hinata-sama dijo

¡Qué gracia lo de "comida"! Mi madre siempre decía "hoy no comemos, hoy le damos la vuelta a la mesa" xDDDDDD. Eso cuando había garbanzos, que yo tampoco los soportaba. Ahora me encantan. ^^

9 Septiembre 2009 | 11:50 PM

bruxana

bruxana dijo

Ja, ja, ja...
Hola Toni:))
Ay...¡¡¡qué familiar me resulta tooooodo!!!!!
;)
He odiado, y odiaré toda mi vida, el potaje. Es, creo, lo único comestible con lo que no puedo... y mira que me habré esforzado. Con el resto de los alimentos "odiados" me terminé reconciliando (en algunos casos, como que mucho: tras años de aborrecer hasta el olor de las tortillitas francesas, ahora me encantan), pero el potaje, no, no puedo...
Y es que la versión materna propia contiene:
-Garbanzos. Judias blancas. Espinacas. Bacalao desmigado. Caldo (ó algo así). Y no sé qué más... pero creo que llevo mal los platos de cuchara por culpa del potaje. Que, vale, sólo caía en Semanasanta (no sé a cuento de qué, si no éramos practicantes y seguro que merendábamos chorizo), pero podía conmigo.
El último intento fue hace dos años: me presenté por sorpresa... y eso es lo que había. Y confirmé que ODIO el potaje. Y que las judias blancas me sientan fatal (por lo visto, no es obsesión: es una especie de alergia y la padecemos muchos: me dan dolor de cabeza y nauseas. Noséque´de las enzimas del hígado)
Así que ya sabes: cuando te intenten dar algo que no te guste, cuenta lo de las enzimas y el hígado: si cuela, cuela...
;)

(Y en España creo que ningún crío tiene problemas para zamparse los espaguetti, ni el arroz blanco ni nada similar)
Ah: conozco las patatas en salsa... Años me ha costado conseguir comérmelas...
;)
Como ves: en todas las casas de las Españas cuecen, y nunca mejor dicho, habas...
;)

Besos a repartir:))

10 Septiembre 2009 | 12:28 AM

bruxana

bruxana dijo

Ah: que como lacocte ha seleccionado este post en su "selección de la semana"... casi que si además le pones el/la tag "carnaval" te lee todo el mundo...
¿Qué no tiene nada que ver con el carnaval? Bueno, ni los que se llevan publicando con ese tag desde febrero... y ahí están, como "tema de la semana"...
;)

10 Septiembre 2009 | 12:30 AM

Keith Wilcox

Keith Wilcox dijo

De verdad que me has hecho reír. A mí mi madre me hacía sentir mal contándome historias de niños hambrientos en China. Y pues así me comía lo que no me gustaba, pero también le solía dar la comida a mis perros por debajo de la mesa. Mi suegra, cuando mi esposa o sus hermanas preguntaban ¿qué había de comer? Decía “Tones para los preguntones”. Buen post. Gracias… 

10 Septiembre 2009 | 08:33 AM

Paz

Paz dijo

Yo era y soy igual que tú. Claro que cuando a mí no me gusta algo, lo dejo. Cuando era más chica, que me obligaban a comer ensaladas, terminaban enterradas en la planta que ponían en la sala de comedor...Hasta que el gato pilló comida y hasta ahí me llegó la alegría.

Saludos,

Paz

10 Septiembre 2009 | 07:05 PM

siete  dias

siete dias dijo

La comida que yo odiaba eran las lentejas de mi madre. Las demás lentejas me gustaban, pero las de mi madre las odiaba, porque a mi me gustan caldosas, y ella las hace pegajosas.
Aun que también me ha pasado, que comidas que antes no me gustaban y ni me las comería aunque esas muñecas me atacaran, como filetes con ajos, ahora me encantan.

10 Septiembre 2009 | 07:56 PM

Brida

Brida dijo

Ja, ja, ja! Qué bueno el post! En mi casa eran "nitos fritos con torroclocos" y el dichoso potaje de Semana Santa, ¡pero qué asco! y es que no puedorrrrrrrr... En fin, veremos Gonzalo cuando empiece con los purés. Un abrazo a los tres.

10 Septiembre 2009 | 11:53 PM

Crispi Killer

Crispi Killer dijo

La mía tambien decía los de "comida".
Pero, lo que me jodía enormemente, incluso ya no tan pequeña era, antes de irte a clase tu madre te decía: "Pa comer voy a hacer macarrones al horno"
Entonces tu todo el día en el colegio o en el instituto pensabas: "pedazo plataco de macarrones al horno que me voy a zampar", es más, fardabas con los compañeros de la comida que te esperaba en casa, para luego, al pasar el umbral de la puerta y con el estomago rugiendo descubrir que tenias un maldito plato de hervido de verduras.

Siempre era un plato peor que el anunciado. Habia dias que no comía de la rabia que me daba.

xD

Muy buen post

14 Septiembre 2009 | 01:10 PM

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Sobre mí

Recuerdo los tiempos en los que 'Narinel', 'La curva' o 'El cólico del lactante' eran palabros extraños que proferían los amigos infectados por el virus de la paternidad.

Desde el 16 de marzo de 2007 no sólo los conozco todos sino que forman parte de mis conversaciones cotidianas. Ahora sé lo que es el 'Apiretal', el 'meconio', 'los calostros' o 'la Maxicosi' ( no hagas esa cara tú también lo sabrás algún día ) y un montón de cosas más que parecen salidas de la imaginación de un científico loco.

Como buen padre primerizo, no pierdo la oportunidad de enseñar la foto del niño a todo lo que se mueve. Lo importante es pillarlos desprevenidos:

Individuo: ¿y como está tu hijo?

Yo: ( rapidito para no dar tiempo a reaccionar) Bienmiraporcasualidadaquítengounafoto... ¿A que es guapo?

Como padre me considero en prácticas. Espero aprobar algún día, aunque algo me dice que esto de las prácticas dura toda la vida... Sea como sea, el humor que no falte.

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